Anti-futboleros del mundo, ¡¡no estais solos!!
Si, no me gusta el futbol nada, que le voy a hacer… soy un tio raro, ¿o quizás no?. Lo veo un deporte aburrido, sin misterios, de improvisación cuasi absoluta en todas sus jugadas, apenas si hay estrategia clara, muchas cosas funcionan por “genialidad” espontánea, visión instantánea de algún jugador, habilidad semi-colectiva a base de euros y nada mas. Lo comparo con otros deportes tales como baloncesto, rugby, futbol americano… donde si que hay verdaderas estrategias, jugadas super estudiadas que se editan hasta en libros y los encuentro mucho mas atrayentes a ojos de una mente inquieta.
Luego está el tema del lloroquineo. Me da verdadera risión ver muchas de las “duras” entradas a las que se somete los jugadores. Evidentemente no quiero menospreciar el dolor de algunas de ellas, que si lo son. Pero la inmensa mayoría las veo teatralmente hinchadas, con notorios y evidentemente falsos y fingidos dolores, retorcimientos por el suelo y demás cuentos chinos de gente endeble o con talento de actor frustrado en pos de una sanción. Quizás es porque como he practicado únicamente -y a bastante alto nivel- deportes de contacto, donde el único objetivo es ahostiar al rival, destrozarlo y punto, con lo que, desde mi criterio sobre umbral del dolor, son autenticas señoritingas.
Por supuesto el hecho de que su masificación sea tan brutal que llegue incluso a paralizar un país, o que sea una herramienta mas de los poderes políticos para distraer al pueblo no ayudan al hecho de que, de alguna manera mas termine atrayéndome mas. Me entristece de sobremanera leer cualquier día en la prensa no-deportiva y encontrarme titulares de esta índole. Es una muestra mas del nivel de intelecto e interés de la nación que el tema mas hablado en determinado momento sea el taconazo de guti ( si, no me quedaron mas cojones que enterarme yo también ) en vez del irrefrenable ascenso del numero de parados. A veces los fines de semana veo todas esas marabuntas de gente paradas un domingo frente a la tele de los bares, espectantes, con la boca entreabierta como en modo pasmado, y me digo a mi mismo “pobre gente…” y eso que, algunos de mis mejores amigos no podrían vivir sin su equipo de fútbol del alma, pero bueno. Nunca se puede concordar al 100 %.
Me supongo que en toda esta animadversión que siento hacia este deporte influye también lo que cada uno haya vivido en su casa, en su entorno. Mi padre es Argentino y, además, un bicho raro, ya que no le gusta tampoco el fútbol ( cosa rara pues esa nación se caracteriza, entre otras cosas, por el inmenso fervor ). Por su parte mi padre disfruta, con sus estudios de ingeniería mecánica arreglando y restaurando motos antiguas, creando ingenios electromecánicos, como elevadores para sus chollitos de mecánica, remolques y bueno, en general, haciendo gedo-solutions de toda clase. Tiene su propio taller en casa, con torno, fresadora, soldadura autógena y un montón de equipamiento mas. Por eso quizás yo siempre fui también amigo de “caciplar” con cosas, solo que mas modernas y, como soy mas chapucero, mas sencillas: andar montando y desmontando pc’s todo el día, en vez de ver o jugar al fútbol ( mi colegio era “cantera” de uno de los filiales locales, así que, la mayoría de los niños ya podéis deducir a que se dedicaban, tanto ellos, como yo )
Marzo 19th, 2010 by Rodrigo | No Comments »